España es un país en el que están cerrando quirófanos en los hospitales de la red pública. En el que se reduce el número de oncólogos, y se retrasan operaciones de cancer. En el que hay colegios a los que les cortan la electricidad por impago. En el que las farmacias no cobran por parte de la administración los medicamentos subvencionados que dispensan. En el que hay ciudades como Jerez en la que la Policia Municipal no tiene para pagar la gasolina e incluso tienen nóminas pendientes. Los profesores de secundaria en varias comunidades tienen que dar 2 horas más de clase, 22 en lugar de 20. La lista de problemas de la administración pública asociada a nuestra pobreza, algunos prefieren la palabra crisis, es interminable.
España tiene 5 millones de parados, y es posible que lleguemos a los 6.
En España los profesores de Universidad, funcionarios, damos 8 horas de clase a la semana, como mucho. Además, estamos obligados por la Ley Orgánica y, en cada Universidad, por el Estatuto que nos regula, a realizar tareas de investigación. Los profesores de Universidad no fichamos, con lo que no hay ningún control sobre el cumplimiento de nuestro horario de trabajo, salvo la asistencia a clase, que es controlada de facto por los propios alumnos.
¿Cómo se puede saber si los profesores de Universidad están investigando?. Pues se puede ver si tenemos proyectos de investigación, estudiantes de doctorado, si publicamos artículos en revistas especializadas, libros, si escribimos patentes, si ponemos en marcha spin-offs....
Estos son los méritos que presentan los profesores de Universidad, cada 6 años, para ser sometidos a una evaluación externa por la Comisión Nacional de Evaluación de la Actividad Investigadora (CNEAI). El resultado de la evaluación es binario, positivo o negativo, y en caso positivo le proporciona un complemento salarial (del orden de 100€ al mes), los famosos "sexenios".
¿Cómo de difícil es lograr un sexenio?. En mi campo de investigación, Física, y de acuerdo con la documentación pública en la
web de la CNEAI, es suficiente con que "
cinco aportaciones sean artículos publicados en revistas
de alto impacto entre las recogidas bajo cualquiera de los epígrafes del Science Citation Index.". Hablamos de 5 "aportaciones" en 6 años, sin importar el número de autores. En mi opinión, lograr un sexenio es condición necesaria, pero en ningún caso suficiente, para tener una actividad investigadora digna de tal nombre.
Con todo, el porcentaje de sexenios otorgados al cuerpo de profesores titulares de las Universidades Españolas es inferior al 50%. Una conclusión benevolente sobre esta cifra es la siguiente: los profesores titulares están investigando menos de la mitad de lo que podrían.
En todo este contexto hay que enmarcar el reciente real decreto del ministerio. Nos lo tenemos totalmente merecido, porque esta situación escandalosa, en la que muchísimos colegas se están literalmente rascando la barriga, trabajando 8 horas a la semana, 30 semanas al año, es perfectamente conocida por todos en la Universidad.
Por tanto, me produce una gran alegría que por fin se meta mano a este problema, y se penalice a los profesores que están incumpliendo con su obligación de investigar. Y por otro lado, me produce un gran sonrojo leer los mails de los sindicatos estos días, diciendo que "El decreto es una injerencia inadmisible en la optimización y racionalización que pudiera llevarse a cabo en las universidades para incrementar su eficiencia. " Lo que parece a todas luces inadmisible es que, con la que está cayendo, los sindicatos pretendan seguir defendiendo la actitud vaga y poco profesional de miles de profesores que están timando al contribuyente, al estudiante, a la Universidad y a la sociedad. Y que encima nos hagamos los enfadados. Qué vergüenza.